embudo de venta

Cómo entender un embudo de venta en los negocio online

Cuando tenemos una página web, ocurre distintos niveles de compromiso de quienes navegaron allí. Desde el momento en que te encuentran hasta el momento en que realizas una venta, existen varios niveles de compromiso que conviene tomar en cuenta para optimizar.

Si no entiendes esto, seguro que tu sitio web sólo es una suerte de trifoliado digital del cual sólo esperas que alguien se informe, pero no estás repotenciando el proceso de ciclo de vida del cliente en internet.

En nuestro canal puedes encontrar un video con esta información.

Basado en esta información, es que vamos a desarrollar lo que se llama el embudo de venta en una página de web.

Esto es más claro cuando tienes una tienda online, pero aún si no la tuvieras, el proceso que tienes que revisar en tu sitio es muy parecido.

Luego que veas todo lo que ocurre ne tu sitio web a través de una herramienta de estadística, como la de Google Analytics que puedes insertar en tu web para tener datos relevantes más allá de las visitas.

Aún más, si estás en esto hace poco tiempo, debes saber que la cantidad de visitas que tiene tu web no es la métrica más importante a establecerse como meta, sólo es un punto de inicio.

Las visitas:

El primer nivel de tu embudo, son las visitas. Esta métrica es la más básica. Hace tiempo, era lo único que importaba. Que tengas visita era suficiente, si tenías 30 al día, estabas muy bien y eras un éxito.

Hoy ya no es lo que más importa.

Claro, es el primer paso. Tener visitas hará posible los demás niveles del embudo de venta, pero reiteramos, sólo es el punto de inicio.

Las visitas pueden darse a través de un click en un enlace. Este enlace puede ser uno que llega de otra página que te refirió en su propio blog o web, otros pueden ser de las redes sociales, otros de los resultados de Google.

Bien, están llegando a tu sitio y… ¿Ahora qué?

Los prospectos

Llegan 30 visitas a tu sitio web, pero no todos son gente interesada. Por supuesto que no. Algunos llegaron por curiosidad, o algunos incluso pensaron que ofrecías algo muy diferente en realidad de lo que buscaban.

Así que, quienes realmente se interesen en algo de lo que ofreces, estarán interesados en hacer algo más que llegar a tu sitio e irse. Es posible que sean visitantes recurrentes, pero aún no están listos para comprar.

Usuario Activo.

Este usuario, es un poco más que un prospecto, ya que finalmente luego de visitarte tanto y revisar tu canal de youtube, tu facebook, hacerse fan y todo ello que es un típico comportamiento de alguien muy interesado, finalmente te entrega sus datos y se suscribe o llena un formulario de tu web.

Ya sea de una landing o de tu página de contacto, te entregó sus datos y quiere ver si realmente tu oferta es lo que parece ser según tu sitio web.

Algunos, es posible que te llamen si dejaste número telefónico.

El cliente.

Es todo lo que quería saber y lo convenciste aún más una vez que estableció contacto contigo. Finalmente te compró.

Aquí la clave es cuidarlo. No basta con celebrar que alguien se convirtió en cliente, hay que hacer que se convierta en el siguiente nivel.

El cliente repetitivo.

Este es producto de la fidelización. El cliente que repite la compra es el cliente más rentable. Aún más si logramos más clientes repetitivos, nuestros costos bajan ya que la adquisición de un cliente nuevo, tiene un costo muy alto.

 

 

 

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